Una de las tareas que marcaran el devenir de nuestro acabado, es el lijado las zonas a reparar. El proceso de lijado es delicado, ya que de no conocerse a la perfección o prestar la atención suficiente, puede generar un sinfín de errores.
Antes de adentrarnos con más detalle en los abrasivos haremos una breve enunciación de los dos tipos de lijado existente: el sistema de lijado al agua y el sistema en seco.
El más antiguo de ellos es el sistema al agua que, hasta hace unos años, se empleaba de forma muy habitual. Con la llegada del control de los tiempos de reparación, de la maximización de beneficios y ahorro de tiempos en los procesos, ha ido ganando terreno e instaurandose el proceso en seco.
- La principal ventaja del sistema de lijado al agua es que entre la lija y la superficie, se genera una película de agua que ayuda a evacuar los residuos generados en la fricción y desbaste de la lija con la superficie, aumentando el rendimiento y duración de la lija y manteniendo el ambiente libre de polvo en suspensión. Como contra partida principal, es que se trata de un proceso un tanto más lento.
- El proceso de lijado en seco ayuda a acortar los procesos de lijado durante la reparación de forma espectacular. Ademas permite emplear herramientas neumáticas y electricas que permiten mayor velocidad de trabajo así como una mayor ergonomía a la hora de trabajar.Como nota negativa es que genera mucha más contaminación en el ambiente debido al polvo en suspensión que se libera.
Para comenzar es importantísimo conocer la secuencia de lijado y los granos de lija que hemos de emplear.
En este apartado hemos de anotar que encontraremos lijas de distintos tipos ( en hoja) para lijar con el taco o la garlopa ( de forma manual), en forma de disco para ser empleados con tacos, garlopas neumáticas o maquinas roto-orbitales( con aspiración para favorecer la evacuación del polvo generado en el desbaste ), discos almohadillados, esponjas de lijado etc.
Cada tipo de lija contiene una nomenclatura que indica la cantidad de granos que contiene por una sección determinada. Siendo las escalas con numeración más bajas, las que contienen una menor cantidad de granos, pero de mayor dimensión y poder de corte. Es decir, a medida que nos acerquemos más al final del proceso de lijado, emplearemos lijas con una escala mayor, con más cantidad de granos por sección y de un tamaño más reducido para generar un desbaste lo más homogéneo posible.
Es importante conocer la posibilidad existente para solapar las distintas escalas de lijado. De este modo podríamos pasar de una lija de 120 a una de 180 y posteriormente a un grano p320. De esta forma conseguiremos acortar los tiempos del proceso de lijado y ahorrar material. Es importante no realizar un salto superior a tres escalas ya que de hacerlo podemos encontrarnos con que las rayas que nos generen en la pieza las lijas de mayor desbaste no sean corregidas con el grano de lija más fino que empleemos en último lugar.
Ejemplo: Si realizamos un lijado con un disco P120 y posteriormente aplicamos a la misma zona un grano P320 es muy posible que éste último no nos elimine las rayas de desbaste generadas por el grano p120 de mayor desbaste en profundidad y amplitud.
A continuación referenciaré las escalas más utilizadas para cada proceso.
P80-P100 para el decapado de la pieza. Este caso es para ocasiones en las que la pieza presente mucha degradación. Siempre que sea posible evitaremos usar estos granos, ya que son de gran poder cortante y generalmente se usan para eliminar toda la pintura y llegar hasta la chapa.
120-150-180-220-280-320 para el proceso de lijado de masilla. Una vez reparada la zona dañada se aplican masillas de relleno con el fin de alisar la superfície de chapa,siempre siguiendo la forma o la línea de esta. En este apartado he de comentar que a mi generalmente me gusta acabar con el grano P320 para obtener un “afinado” más logrado en la masilla de relleno antes de aplicar el aparejo.
P400 p600 p800 En este último grupo de granos los suelo emplear de la siguiente forma: P 400 Para lijar el aparejo o piezas sin daño pero con una pintura bastante degradada. Posteriormente aplico una pasada con el grano P600.
P600 Este último grano generalmente es utilizado para matizar las partes de la pieza que no tienen daño, de modo que lo empleamos para matizar la pieza y abrir el poro de la superficie con el fin de que el producto que apliquemos encima tenga suficiente poder de adherencia.
P1000 P1200 P1500 P2000 P3000 Estos granos de lija se emplean generalmente para el pùlido de superficies. Se trata de discos que aparentemente parecen simple papel ya que contienen gran cantida de granos de corte por cada unidad de sección: el hecho de ser granos de corte de tan diminuto tamaño generan la sensación de ser discos con superficies lisas.
Esponjas de lijado ( fina, superfina, microfina): este tipo de lijas, a modo de esponjillas com grano de lija por una de sus dos superficies nos servirá para acabar de lijar aquellas zonas donde no podamos llegar com la maquina. Su gran flexibilidad y mejor ergonomía nos permiten matizar cantos y curvas de parachoques aletas etc. En este caso nos encontramos con que sus granos de desbaste son por orden de mayor a menor el siguiente ( Fina, super fina y Micro fina).
Nota. Como norma general y bajo mi criterio, no aconsejo utilizar el grano fino ni el superfino para colores metalizados o perlados ya que el reflejo de la luz en las partículas metálicas pueden mostrar parte de las rayas generadas al lijar. estas son dificiles de percibir, pero de este modo evitaremos correr el riesgo de inducir en error con nuestro trabajo. En colores sólidos si que podemos terminar con la esponja fina siendo el acabado "micro fina" el más adecuado para colores plateados y perlados.
